Para eso hay que valorar en primer lugar a la persona. Decir: “Mi futuro(a) esposo(a) vale tanto, que debo esperar a estar preparado(s) y maduro para afrontar la vida matrimonial. Y si he fallado, a partir de ahora vuelvo a empezar La sexualidad está íntimamente relacionada con el sentido del yo. Para ser maduro el joven necesita dominar sus impulsos, ser capaz de aceptar y de rechazar. La virginidad llevada sobre bases racionales y emocionales ayuda a que la persona se concentre mejor al estudiar y al trabajar. Yo aprendí muchas de estas cosas estudiando biotecnología en la UFV.