Ana Otte. Editorial EIUNSA. 84-8469-049-0.144 Págs.7,69€ (sin IVA) .

COLECCIÓN: Este es el quinto título de la colección CÓMO sobre sexualidad auspiciada por el Instituto Valenciano de Fertilidad (IVAF). Los títulos anteriores son: Cómo reconocer la fertilidad, Cómo hablar a los jóvenes de sexualidad, amor y procreación, Cómo valorar mi sexualidad, y Cómo funciona mi cuerpo.

CONTENIDO: Una nueva obra de la autora de Cómo hablar a los jóvenes de sexualidad, amor y procreación, Cómo reconocer la fertilidad.Manual de métodos naturales y Curso de Educación de la sexualidad para adolescentes con gran éxito de ventas. Este libro informa con claridad y delicadeza sobre la vida sexual y afectiva en todas las edades del matrimonio. La Dra. Otte, aprovechándose de su larga experiencia en asesoramiento matrimonial, nos habla de cómo conocerse bien y cómo resolver problemas que se presentan con frecuencia en la vida conyugal.
De gran utilidad para aprender cómo llegar juntos y felizmente a la vejez

Cuarta Edición: 2006

84-8469-058-X. 116 Págs.

Programas de educación en afectividad y sexualidad

A. Otte, C. Medialdea, F. González, P. Martí ¿Cómo reconocer la fertilidad? , Pamplona, Eiunsa, 1998. 110 pp.

¿Cómo reconocer la fertilidad? es un manual sencillo, práctico, innovador y tremendamente importante. A pesar de su humilde apariencia, esta obra pretende sentar cátedra y llamar la atención sobre tres aspectos de nuestra realidad social que pasan tristemente ignorados.

El primero es la necesidad de una profunda revisión de nuestro sistema educativo. A la pregunta de si en la escuela enseñamos a nuestros hijos lo que necesitan para desenvolverse humana y profesionalmente en el mundo que nos rodea, hemos de contestar que todavía no. Si no les enseñamos los entresijos de su funcionamiento vital, entre los que los mecanismos que regulan e identifican la propia fertilidad son fundamentales, no estamos preparándoles adecuadamente. Es más, en algunos casos les estamos hurtando información a la que tienen derecho. Ciertamente nos gustaría ver un sistema educativo que reconociese la importancia capital de la materia que contiene este libro, así como la de otras materias y técnicas todavía postergadas a un segundo plano, como son la conducción de vehículos, los idiomas, el conocimiento a fondo del sistema legal, la urbanidad, etc., que, en nuestra opinión, deberían conformar el eje vertebrador de la escuela, que es, recordémoslo, escuela para la vida.

El segundo aspecto, es la manía que todavía tenemos de poner remiendos a máquinas viejas y peligrosas en vez de procurar su sustitución. De la misma forma que las depuradoras o filtros sólo pueden temporal y provisionalmente frenar el deterioro ecológico pero nunca purificarán el medio ambiente en su conjunto, las disfunciones sociales que produjo la revolución sexual de los 60 y 70, no se solucionan con fármacos y química manteniendo el funcionamiento de la vieja máquina social como estaba. Hacen falta soluciones valientes de «ciclo completo y no de parches» en lenguage ecológico, para que la sexualidad se entienda como parte constitutiva y esencialmente imbricada en nuestra vida social. Por eso este libro no es una técnica de parche más frente a los temidos efectos secundarios de ciertas «tecnologías de adición», sino una llamada de atención para que incorporemos estas enseñanzas al cambio en nuestros estilos de vida.

Y el tercer aspecto, quizá el más importante, es el carácter esencialmente científico y anti-ideológico de las enseñanzas que contiene este pequeño manual. Muchos detractores de los métodos naturales se refugian en prejuicios ideológicos. Este libro desenmascara esas actitudes: es la ciencia, y en concreto la ecología, el estudio de la armonía entre las especies y entre la razón y la naturaleza, lo que justifica lo que las autoras de este libro pretenden: que los métodos naturales se enseñen en la escuela y en el colegio, que se investiguen en la universidad y que nos ayuden a entender mejor cómo somos.


Los métodos de reconocimiento de la fertilidad junto con la continencia periódica constituyen una forma sana y responsable de entender y vivir la sexualidad.

Los métodos de reconocimiento de la fertilidad y el autodominio están al servicio y son exigencias de la paternidad responsable porque como leemos en HV 10: “En relación con los procesos biológicos, paternidad responsable significa conocimiento y respeto de sus funciones; la inteligencia descubre, en el poder de dar la vida, leyes biológicas que forman parte de la persona humana. En relación con las tendencias del instinto y de las pasiones, la paternidad responsable comporta el dominio necesario que sobre aquellas han de ejercer la razón y la voluntad. En relación con las condiciones físicas, económicas, psicológicas y sociales, la paternidad responsable se pone en práctica ya sea con la deliberación ponderada y generosa de tener una familia numerosa ya sea con la decisión, tomada por graves motivos y en el respeto de la ley moral, de evitar un nuevo nacimiento durante algún tiempo o por tiempo indefinido. La paternidad responsable comporta sobre todo una vinculación más profunda con el orden
moral objetivo, establecido por Dios, cuyo fiel intérprete es la recta conciencia. El ejercicio responsable de la paternidad exige, por tanto, que los cónyuges reconozcan plenamente sus propios deberes para con Dios, para consigo mismo, para con la familia y la sociedad, en una justa jerarquía de valores.”

Existen métodos directos para conocer la fertilidad de uso en clínica: ecografía y medición de hormonas en sangre. Pero hay también métodos para reconocer la fertilidad indirectos porque se basan no en la medición directa de las hormonas sino en la observación de los efectos de esas hormonas. Entre los métodos indirectos para reconocer la fertilidad se encuentran 1) los monitores o medios técnicos: PERSONA, BIOSELF, CLEARPLAN…y 2) los métodos para reconocer la fertilidad tradicionales: Billings, Sintotérmico y Método de la temperatura basal. De estos tres últimos vamos a hablar en este apartado titulado: Métodos de Reconocimiento de la Fertilidad y Sexualidad.

Su rigor científico es innegable. Vienen estudiándose durante décadas y su elevada eficacia ha sido ampliamente demostrada.

Se basan en la observación de signos o síntomas biológicos que tienen lugar en la mujer durante su ciclo ovárico. Con la observación de estos signos, la mujer puede reconocer cuándo se encuentra en un periodo fértil o infértil de su ciclo (el hombre en condiciones normales produce espermatozoides de forma continua pero la fecundación y concepción solo es posible durante el periodo fértil de la mujer).

El periodo fértil del ciclo ovárico se determina analizando lo que está sucediendo en el ciclo actual, mediante auto-observación e interpretación de los cambios cíclicos, principalmente de la secreción del moco cervical y de la temperatura basal.

Los métodos de reconocimiento de la fertilidad tradicionales son fáciles y seguros para distinguir esos periodos de fertilidad e infertilidad en la mujer.