La sección española del Pontificio Instituto Juan Pablo II, cuya sede está en la capital valenciana, ha creado, por encargo del Arzobispado de Valencia, un programa de educación afectivo-sexual dirigido a los colegios que quieran desarrollarlo.

El programa ha sido presentado por la comisión diocesana de Enseñanza a los colegios diocesanos, que son dependientes del Arzobispado, así como a los religiosos, que están vinculados a la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza, presentes en la archidiócesis de Valencia.

Para todos esos centros escolares, el programa supone una “propuesta educativa” y, por tanto, “no obligatoria”, pero al mismo tiempo representa un “material de referencia o un modelo a la hora de impartir este tipo de enseñanzas”, según ha explicado Rafael Cerdá, presidente de la comisión diocesana de Enseñanza.

“Muchos centros católicos” han expresado ya su intención de implantar el programa, ha precisado. El resto de colegios, incluidos los públicos, también podrán impartirlo si lo desean, tras solicitarlo previamente. Asimismo, los materiales creados para el programa han sido enviados a los obispados de todas las diócesis de la Provincia Eclesiástica Valentina, tras acordarlo los obispos que la conforman (Valencia, Segorbe-Castellón, Orihuela-Alicante, Mallorca, Menorca e Ibiza).

La creación del programa, promovido por el Arzobispo, monseñor Carlos Osoro, se ha llevado a cabo tras las peticiones que numerosos padres de alumnos han cursado al Arzobispado para que en los centros escolares pueda impartirse “una educación sexual acorde con sus propias convicciones, un derecho que les reconoce la propia Constitución  Española”, recalcó.

De ese modo, el programa, cuya oferta a los centros educativos fue comunicada a la Consellería de Educación, será impartido como una enseñanza extracurricular y, por tanto, no evaluable.

Para desarrollar el nuevo programa, el Pontificio Instituto Juan Pablo II ha elaborado una guía en formato CD-ROM, de doscientas páginas, con el título ‘Educar la sexualidad para el amor’ y que es ofrecida de forma gratuita a todos los colegios y otras entidades que la soliciten a la comisión diocesana de Enseñanza.

Formación del profesorado
El director del máster de Ciencias del Matrimonio y la Familia del Pontificio Instituto Juan Pablo II, Juan Andrés Taléns, ha justificado el ofrecimiento de la guía para colegios en el hecho de que “la educación sexual que se imparte en los centros no ha conseguido frenar en nuestra sociedad el número de embarazos no deseados, abortos, enfermedades de transmisión sexual y demás problemas derivados de una concepción de la sexualidad inadecuada”.

También ha aconsejado que los profesores que vayan a impartir el programa ‘Educar la sexualidad para el amor’ se formen en este tipo de conocimientos para poder “optimizar la enseñanza” a sus alumnos. Asimismo, ha alentado a los docentes a que afronten la educación de la sexualidad como una “educación para la vida”, así como “una parte importante de la educación reglada que también debe impartirse en la escuela”.

De hecho, “creemos que, dadas las circunstancias de nuestra cultura, de la generalización de otro tipo de programas de educación afectivo-sexual que se están impartiendo en colegios y de los contenidos que llegan a los niños, no es suficiente con impartir unos mínimos consejos preventivos en la escuela o insistir a los padres que transmitan esos contenidos a sus hijos en casa”.
En la elaboración del programa han particicipado una veintena de profesores del Pontificio Instituto Juan Pablo II, fundado por el papa Juan Pablo II en 1981 en Roma y cuya sección española fue erigida con sede en Valencia en 1994 por el entonces arzobispo, el cardenal Agustín García-Gasco. Entre otros cursos, estudios y actividades, la delegación del Instituto en Valencia ha realizado desde entonces numerosos cursos y publicaciones sobre educación afectivo-sexual.

DESCARGAR pdf:  El programa Teen Star para la educación afectivo-sexual

Es un programa de educación afectivo sexual que tiene en cuenta la  totalidad de la persona. Se basa en la experiencia y reconocimiento de los patrones de fertilidad del cuerpo para ayudar a los jóvenes a entender su importancia y valor. Este programa pertenece a una red internacional y se lleva a cabo en más de 40 países, entre ellos España.