Las altas cifras de embarazo adolescente y la cada vez más temprana edad de iniciación sexual es una preocupación de la sociedad y también de la Iglesia, que busca el desarrollo pleno de cada persona. La mayoría de las iniciativas propuestas para hacer frente a este problema suelen ser reductivas o concentrarse exclusivamente en soluciones técnicas para evitar embarazos no deseados o transmisión de enfermedades. Sin embargo, la Iglesia cree que la respuesta a este desafío no puede reducirse a una mera instrucción de métodos anticonceptivos y profilácticos, sino a una formación integral de cada persona, que dignifique su condición humana, que le enseñe a amar y ser amado.

La base de este planteamiento formativo está contenida en el nuevo libro del Área Educación de la Conferencia Episcopal de Chile, “Para Amar y Ser Amado. Fundamentos para una auténtica educación en el amor”.

“El texto busca sentar las bases para una educación que conduzca a hombres y mujeres a una vivencia madura de su afectividad y sexualidad. Desea ser un instrumento que ayude a enfrentar la urgente tarea de educar para el verdadero amor, la que principalmente recae sobre la familia, que recibe el apoyo del colegio, y orienta a los hijos e hijas al camino de la verdadera libertad y del verdadero amor”, explica Monseñor Carlos Pellegrin, Obispo de Chillán y Presidente del Área Educación de la Conferencia Episcopal, en el libro.

El texto, de 95 páginas,  tiene  como autora principal a la doctora Pilar Vigil, profesora de la Facultad de Ciencias Biológicas, quien por más de 18 años ha trabajado formando adolescentes, en Chile y el extranjero, para una educación integral para el amor, y como coautores a Felipe Herrera, Pilar del Río, Manuel Cortés y Edgardo Fernández.  “Pretendemos mostrar cómo una adecuada educación de la afectividad y la sexualidad abre el camino para la realización humana dentro de una síntesis en la que participen la razón y la voluntad, exigida por la verdad y por el bien de la persona”, señala  Pilar Vigil, y agrega que “la idea es ayudar a que los jóvenes, hombres y mujeres, tomen conciencia progresiva del valor que tiene la verdad en cualquier experiencia sexual y de la necesidad de vivir esta experiencia como una elección responsable de la propia libertad”.

El libro está dividido en siete unidades: Para amar y ser amados, Cuerpo y alta: totalidad unificada, Alteridad e identidad personal, El don de la fertilidad ¿salud o enfermedad?, Sexualidad, un modo propio de ser, Vocación esponsal: don de sí, un llamado para todos, y El desafío de educar.