La asociación Valencia Educa en Libertad ha valorado positivamente el programa de educación afectivo-sexual propuesto por el Arzobispado de Valencia porque “dignifica la misma educación sexual” y, es “una propuesta distinta a todas las iniciativas en materia educativa sexual puestas en marcha hasta el momento”, según ha informado a la agencia AVAN Manuel Tarragona, vicepresidente de la asociación.

Para Tarragona, “es necesario que haya una propuesta distinta al tipo de educación que se ha estado dando hasta ahora y que tan malos resultados ha obtenido”. Según el vicepresidente de la entidad, “urge lanzar una propuesta que enseñe a nuestros jóvenes a descubrir que la educación sexual no sólo se ciñe a la genitalidad, el placer y profilaxis, sino que contiene otros valores como el respeto, la dignidad, la entrega y la donación mutua”.

Según Manuel Tarragona, “un aspecto que tampoco se puede obviar es que no se puede tratar, a la hora de hablar de los riesgos, de la misma forma a las enfermedades relacionadas con la actividad sexual que con los embarazos inesperados: un error no puede llevar a otro”. El Consejo de Estado en su informe preliminar a la Ley Orgánica del aborto ya hacía especial mención a esta “confusión”, ha añadido.

El programa de educación afectivo-sexual propuesto por el Arzobispado “es mucho más ambicioso que los ofrecidos hasta ahora porque, además de comenzar desde la infancia, impregna transversalmente a la totalidad del centro escolar”, según Tarragona que ha añadido que “ también tiene cabida en centros públicos”. Así, “muchos padres de estos centros nos han manifestado, con denuncias incluidas, sus quejas ante los talleres que han recibido sus hijos, tanto por los contenidos , como porque se han realizado sin su consentimiento previo”, ha explicado.

Este “nuevo diseño cuenta con los padres para realizarlo, y se plantea como propuesta, como herramienta de partida, para colaborar con los padres en la tarea de educar a sus hijos”. Según Tarragona, “no debemos olvidar que lo padres somos los primeros responsables en la educación de nuestros hijos, y nadie debe usurpar nuestro lugar”. En definitiva, “este nuevo proyecto mejora, con mucho, planteamientos y programas anteriores”.

La presidenta de la Asociación valenciana de Amas de Casa “Tyrius”, Asunción Francés, ha expresado su “alegría” por el nuevo programa de educación afectivo- sexual a disposición de los colegios que ha creado el Arzobispado de Valencia.

“Me parece una medida fenomenal porque es en los colegios, a parte de en la familia, donde se debe impartir una correcta educación de los niños”, ha afirmado la representante de esta entidad que cuenta, en la actualidad, con más de 170.000 afiliadas.

Según Francés, “es una medida muy necesaria porque a menudo los más pequeños están recibiendo a través de la cultura actual una información sexual contraria a lo que desean los padres, y en ocasiones, por personas que no se encuentran debidamente preparadas en estos temas”, ha añadido.

Por último, Asunción Francés ha explicado que “la gran mayoría de la sociedad lo aceptará muy bien porque a todos nos preocupa la educación que están recibiendo nuestros hijos o nuestros nietos”.

La Asociación “Tyrius” organiza a lo largo del año cursos y diversas actividades para sus afiliadas. Además, promueve cursos de voluntariado y de aprendizaje para mujeres en riesgo de exclusión social y mantiene en Valencia pisos para atención a mujeres maltratadas e inmigrantes. Otras de sus actividades se centran en la atención y visitas a enfermos y ancianos.

La asociación, que fue creada en 1967, cuenta, en la actualidad, con más de 235 delegaciones en la provincia de Valencia y, a pesar de que se trata de una organización civil y aconfesional, el 90 por ciento de sus integrantes forman parte de grupos parroquiales o entidades de apostolado social.

‘EDUCAR LA SEXUALIDAD PARA EL AMOR’

E. Martínez


Así, teniendo en cuenta que el programa va destinado a menores de entre 5 a 14 años, los contenidos están basados en “las propuestas de la continencia, el respeto mutuo, la responsabilidad y la práctica de las virtudes”, ha enumerado Taléns.
El programa consta de dieciocho sesiones, seis para cada uno de los tres grupos de edad a los que va dirigido (5 a 7 años, 8 a 11 y 12 a 14), correspondientes a las seis unidades que contempla el programa.

La primera unidad aborda la fertilidad humana, su desarrollo y reconocimiento.

La segunda tiene por título ‘La familia humana: causa, razón y fin de la sexualidad. Tipos y modelos de funcionalidad y disfuncionalidad familiar’.

La tercera alude a ‘La sexualidad responsable: virtudes y defectos’.

La cuarta se centra en el tema ‘Salud y sexualidad’.

La quinta incide en la representación de la sexualidad en el espacio público y la difusión en medios y redes. Y la sexta se titula ‘La diferenciación sexual en la construcción social: equidad, diferencia, respeto y promoción’.

El programa, por tanto, aborda la sexualidad desde una visión multidisciplinar e integradora, con referencias a sus aspectos biológicos, fisiológicos, psicológicos, sanitarios, antropológicos, morales o sociales.

Cada una de las dieciocho sesiones trabaja un tema monográfico, que consta de una parte teórica con contenidos y explicaciones adecuadas a cada edad y una parte práctica que transmite los contenidos a través de actividades participativas, como juegos, análisis de contenidos en formato texto y vídeo, debates o búsquedas.

Las sesiones están previstas para una duración aproximada de noventa minutos: 45 para la teoría y 45 para la práctica.