DESCARGAR PDF: El programa Teen Star para la educación afectivo-sexual

Educar no es domesticar, no es aprender normas que damos sin razón.

Etimológicamente el significado de educación es hacer salir hacia fuera lo queya está dentro, hacer crecer. La educación para el amor no será sino desarrollarla aptitud que la persona tiene de amar. Esta educación en modo alguno es una intromisión a la propia subjetividad del niño: todo lo contrario porque lo que buscamos es potenciar lo que él lleva dentro, lo que ya tiene en germen.

Educar en el amor no es solo informar con conocimientos intelectuales, educar en el amor implica forjar la afectividad con la virtud de la castidad que es la propia del amor, para que sean capaces de integrar todas las fuerzas corporales y afectivas de la sexualidad en el don de sí en totalidad y fidelidad al cónyuge, porque la afectividad, no siendo espiritual, sin embargo no es extraña al espíritu: es moldeable por él, si hay “un gran Ideal” que la atraiga. De aquí que educar al amor es seducir con el ideal y poner manos a la obra a la persona para que se construya interiormente así mismo.
Nuestro objetivo final debe de ser educar al hijo para que sea capaz de llegar al don de si, creando una comunión interpersonal.

La capacidad de amar es innata a la persona, está dentro de la persona, pero como se ha comentado anteriormente, de manera natural no sabemos, no podemos amar, necesitamos sacar de dentro esta capacidad de amar, necesitamos educar.