TeenSTAR. Una opción de madurez y libertad

a) Capacitación de profesores y aplicación del programa a jóvenes.

El estudio abarcó a 934 estudiantes de enseñanza básica y media de 10 establecimientos educacionales de Chile. Para cuidar la diversidad, se escogieron en forma equivalente, colegios de diferente nivel socioeconómico y localización (Santiago y regiones), laicos y religiosos, de hombres, mujeres y mixtos. Participaron adolescentes, padres y educadores.  El programa TeenSTAR es un programa interactivo de educación holística en sexualidad humana, que se basa en la dignidad de la persona y en el uso de la libertad personal para la toma de decisiones. Permite integrar la capacidad biológica de ser padre o madre en todos los  aspectos de la vida: social, emocional, intelectual, espiritual y físico. El programa pretende llevar al joven a efectuar sus propios descubrimientos, obtener conclusiones y tomar decisiones propias respecto de su  comportamiento sexual. Ayudar a los jóvenes a vivir la experiencia de recibir y entender el mensaje que les envía su cuerpo respecto de su fertilidad y de su capacidad recién adquirida de procrear, da al joven un aprendizaje no sólo intelectual, sino que le permite tomar una decisión libre frente a la expresión de su comportamiento sexual.

Dentro de los objetivos del programa Teen– STAR está el fortalecimiento de las siguientes áreas: a. Fortalecer la identidad propia y mejorar la autoestima. Los jóvenes necesitan saber quiénes son. Se les invita a tomar conciencia que son personas libres, pero limitadas. b. Valorar su libertad y su capacidad de decisión. Se informa a los jóvenes acerca de su libertad y responsabilidad respecto de sus opciones.

c. Desarrollar en los jóvenes el respeto por el don de la vida. La vida humana es un don recibido para ser, a su vez, donado. Sólo aquellos jóvenes que valoren su propia vida podrán entregarla como un don a otras personas.

Si el joven se desprecia a sí mismo, despreciará la vida y no verá en su posible entrega un valiosísimo don. La metodología empleada en el estudio comprende la capacitación de profesores, en un seminario- taller de 40 horas cronológicas. La población del estudio abarcó a alumnos de enseñanza básica y media, entre 12 y 18 años. Los jóvenes se dividieron en Jóvenes Programa, correspondiente a los jóvenes con los cuales se trabajó el programa de educación sexual TeenSTAR, y Jóvenes Control. El trabajo con los jóvenes del Programa TeenSTAR abarcó un año académico, se consideró un currículo diferenciado según edad y sexo, aplicándose un currículo para cada nivel de edad. Como parte del programa, el monitor efectuó por lo menos una entrevista personal con cada alumno. El programa se desarrolló con el consentimiento conjunto de padres y adolescentes. Sólo 2% de los alumnos a los que fue ofrecida esta  posibilidad de formación decidió no asistir y, por lo tanto, no se incluyeron en el estudio. El programa se aplicó de forma aleatoria, prospectiva y como un ensayo controlado que comparó una intervención basada en la abstinencia
sexual con la educación normalmente impartida por los colegios. El estudio fue aprobado por el consejo de dirección de todos los establecimientos educacionales participantes y por el comité de ética de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Se incluyó en el estudio a todos los alumnos que desearon participar y que tenían el consentimiento de sus padres. Se excluyeron, previamente al inicio del estudio, a todos los jóvenes menores de 12 y mayores de 18 años (ambos extremos de la curva de distribución normal) y, para el análisis de resultados, a todos los estudiantes cuyos pre y post test no fueran concordantes en algún dato, como fecha de  nacimiento, y por la presencia de datos poco confiables, es decir, cuestionarios sin correlación entre la fecha de nacimiento y el código de identificación, omisión de preguntas o no correlación sobre respuestas a preguntas   doblemente realizadas en el cuestionario. Para determinadas variables, se consideró como criterio de exclusión la no respuesta o falta de concordancia en las respuestas de alguna pregunta específica. Participaron un total de 934 adolescentes, los que se dividieron en Jóvenes Programa y Jóvenes Control en forma aleatoria. El grupo control (342
alumnos) recibió la educación normalmente impartida por el colegio al que asistía y el grupo programa (398 alumnos) recibió 12 sesiones de una hora y media cada una, separadas por 15 días, impartidas por un profesor capacitado en TeenSTAR. Entre las limitaciones que tiene un estudio de estas características, está el que el programa se aplicó en colegios diferentes, cuyos programas educacionales pueden ser disímiles y pueden funcionar de formas distintas y a que las características propias de cada monitor pueden influir en los resul ados, aunque todos hayan sido formados en el mismo taller. Con respecto a la evaluación, los alumnos podían omitir responder las preguntas que quisieran. Esto, sumado a la falta de concordancia de algunas respuestas entre el pre y el post test, llevó a que prefiriéramos dejar fuera del estudio a estos estudiantes (para evitar el sesgo) y explica que, para ciertos análisis, como la tasa de transición de
actividad sexual, el número de estudiantes evaluados sea menor al tamaño muestral inicial. Además, hay que   considerar que un año de observación de la muestra es insuficiente para establecer pronósticos a largo plazo en esta materia. b) Evaluación. La evaluación de los logros del programa se realizó a través de un cuestionario anónimo, cerrado, que fue contestado por los jóvenes programa y control, en tiempos paralelos, durante la sesión inicial y final del programa. El cuestionario consistió en 135 preguntas que abarcaban diferentes tópicos, en los cuales se incluía la
ocurrencia de actividad sexual. A final de año, se correlacionaron las respuestas de los cuestionarios de inicio y  término, tanto en el grupo control como programa. Del total de 934 adolescentes que participaron en el estudio, se consideraron como válidos 79,2% de los cuestionarios. Se excluyó a 11,5% por ausentismo al tomar el cuestionario
inicial o final y 9,3% se excluyó por omisión de variables fundamentales para el análisis computarizado, como fecha de nacimiento, y por la presencia de datos poco confiables, es decir, cuestionarios sin correlación entre la fecha de   nacimiento y elcódigo de identificación, omisión de preguntas o falta de correlación sobre respuestas a preguntas
doblemente realizadas en el cuestionario. La tasa de exclusión del estudio por estas causas no tuvo diferencias entre los grupos programa y control. Para el análisis estadístico de los resultados, se utilizó la prueba de t de Studen  para determinar la existencia de diferencias significativas entre ambos grupos. El cuestionario utilizado fue confeccionado
y validado por el doctor Stan Weed en el «Institute of Research and Evaluation», en Salt Lake City, Estados Unidos13-16. Se utilizaron dos pruebas estadísticas de homogeneidad para confirmar que la tasa de respuestas
obtenidas en el grupo programa, con la tasa de respuestas obtenidas en el grupo control son homogéneas (test de homogeneidad p >0,05).