DESCARGAR PDF: El programa Teen Star para la educación afectivo-sexual

El aprendizaje de la fertilidad como una dimensión de la educación sexual ofrece un enfoque diferente. En vez de, meramente, exhortar a la castidad o de permitir una forma fragmentada de actividad sexual, el aprender acerca de la fertilidad ayuda a los jóvenes a comprender y valorar el lenguaje del entendimiento de los signos y procesos del  cuerpo, esto es distinto a moldearlo a través de persuasión externa y con el uso de anticonceptivos. El aprendizaje acerca de la fertilidad compromete toda la capacidad de aprendizaje de la persona y facilita en ella la integración cuerpo-persona.

La experiencia nos dice que con los adolescentes no valen las clases magistrales, ni las charlas sobre sexualidad de uno o dos días, de las cuales pueden salir más o menos entusiasmados pero no se consiguen cambios de actitud.

Para conseguir los cambios de actitud en los adolescentes es necesario un acompañamiento durante un tiempo mínimo de cuatros meses y a ser posible un curso académico.

Durante este tiempo se van estableciendo lazos entre el adolescente y su monitor/a, con lo que el joven se va sintiendo acompañado y al ir aumentando la confianza entre ellos se irá sincerando, y por tanto si existe algún problema éste podrá aflorar.

Para conseguir este acompañamiento y al mismo tiempo que se va desarrollando el programa, se van realizando entrevistas personales con los alumnos/as, una como mínimo y a ser posible dos o tres durante el curso. Esto es algo fundamental ya que el alumno/a sabe que existe total confidencialidad en estas entrevistas y es entonces cuando aparecen sus preocupaciones y sus miedos por lo que el monitor tiene una gran oportunidad para ayudarle.

El programa se desarrolla en sesiones de una hora semanal durante un mínimo de cuatro meses o un curso escolar, donde se van tratando los temas del currículo.

A las chicas no les gusta hablar acerca de sus funciones corporales en presencia de los chicos, ni a los chicos ventilar sus preocupaciones delante de las chicas. Por esta razón, la secuencia y el contenido de los currículos del  reconocimiento de la fertilidad son específicos para cada sexo. Los chicos y chicas se reúnen por separado durante varias sesiones mientras aprenden los temas específicos de cada uno de ellos.

Estas sesiones las realizan con monitores del mismo sexo que el grupo, tenemos la experiencia de que los jóvenes tratan los temas con mayor comodidad y sinceridad si el monitor/a del grupo es del mismo sexo que ellos/as. Una vez que los alumnos/as han cubierto los puntos básicos de la fertilidad, las últimas sesiones se realizan con el grupo mixto y con todos los monitores encargados del grupo (como mínimo un monitor hombre y otro mujer).

Es fundamental en este programa la colaboración de los padres, por lo que también se realizan talleres para ellos, y siempre necesitamos el permiso de ellos para que su hijo/a realice el curso. Pero no solo con el permiso de los padres podrá el alumno/a realizar el curso, se necesita también el consentimiento del propio alumno para participar. Si una de las dos partes no está de acuerdo, no se le permite que haga el curso. A los jóvenes se les pide que firmen una carta  de consentimiento para participar en el programa adquiriendouna serie de compromisos, lo cual los estimula bastante al empezar a tomar sus propias decisiones.

La metodología empleada en las clases debe ser siempre muy activa, hay que tener en cuenta que se trabaja con adolescentes y es muy importante que el alumno/a encuentre algo atractivo que le haga sentirse a gusto, no vale continuar el método de una clase lectiva, se debe enfocar los temas de modo que afloren sus preguntas sin inhibiciones, partir de lo que ellos saben, nunca adelantar información, siempre “sin desvelar el misterio” serán ellos los que hagan sus propios descubrimientos y vayan encontrando las respuestas a sus preguntas. Si se les da podrán hacer caso o no, pero si son ellos los que las descubren quedaran convencidos porque encuentran sus razones propias.

El monitor siempre va conduciendo las respuestas de sus preguntas para hacerles llegar a la verdad de su propia sexualidad. Muchas veces se puede utilizar otra pregunta como respuesta a la de ellos, de tal forma que con los conocimientos que se les van dando sean ellos mismos los que saquen sus conclusiones y sabiendo la verdad de las cosas serán libres a la hora de tomar sus propias decisiones.

Es primordial el diálogo, saber escuchar y respetar el turno de palabra. No se trata de realizar tareas que le supongan cargar su trabajo en casa, pero si tendrán que rellenar algunos cuestionarios, actividades, lecturas que supondrán un soporte imprescindible para los talleres del programa.

Para mantener la atención de los jóvenes durante las clases se emplean distintas técnicas como por ejemplo la lluvia de ideas sobre los temas a tratar, también encuestas y formularios que van rellenando y después se ponen en común para llegar a las conclusiones. Cuando hay que explicarles los sistemas reproductores se utilizan presentaciones en power point para que lo comprendan mejor, pero sobre todo es importante que se vayan dando cuenta que en estas  explicaciones está la verdad de todos los cambios que a ellos les están ocurriendo en esos momentos, por lo que al mismo tiempo que les explicamos las partes de los sistemas reproductivos van descubriendo el porque de estos  cambios.

Otra técnica muy utilizada con los jóvenes es la pedagogía teatral, esto es algo que les gusta mucho y que les hace  ponerse en situaciones reales ya que son ellos mismos los actores. Son “teatrillos” sencillos que ellos mismos  representan y con los cuales además de divertirse también aprenden. Esta técnica se puede emplear por ejemplo para  explicar el ciclo menstrual (cada uno de ellos se convierte en hormona, folículo, cuerpo lúteo, hipotálamo…) y  también cuando se tratan con ellos los temas sobre asertividad, en los que les enseña técnicas para aprender a decir no ante la presión de grupo.

También al tratar los temas sobre medios de comunicación y como éstos pueden influir en su idea sobre la sexualidad,  se les pide a los/as chicos/as que analicen determinados anuncios, revistas, series de televisión, música etc… y  después saquen sus propias conclusiones. Como puede verse siempre se trata de que sean ellos los que saquen sus  conclusiones, solo así se conseguirá que lo integren en sus vidas.

Otra metodología empleada con las chicas en este programa es enseñarles a observar sus señales mucosas como parte  de las actividades ordinarias del quehacer diario, por lo que les damos unas cartillas de observación donde les  pedimos que apunten a diario esas sensaciones y vayan entendiendo su significado. Las adolescentes aprenden a  distinguir entre los patrones mucosos que acompañan a la ovulación de los patrones que ocurren cuando no está ocurriendo. Ellas vienen a saber sí están ovulando y cuándo la mayoría de las jóvenes necesitan observar sus patrones mucosos durante dos o tres meses antes de poder integrarlos cognitiva y efectivamente. Antes de que esta integración  ocurra, la menstruación, el moco cervical y la fertilidad son percibidas como realidades inconexas. Mantener un   registro personal de los síntomas une las piezas, lo que, a su vez, ayuda a las jóvenes a reconocer la vinculación que   existe entre las relaciones sexuales y la procreación. Esta percepción va en contra de los mensajes que los medios de   comunicación social repiten todo el tiempo, en los que no dejan de separar la actividad sexual de la procreación; de   este modo, dichos mensajes refuerzan la tendencia que la gente joven tiene de negar la propia vulnerabilidad. Las  jóvenes también aprenden acerca del hombre y cómo funciona su sexualidad.

Los jóvenes aprenden acerca de sí mismos, así como acerca de las jóvenes. Ellos toman respuesta de su conciencia  fisiológica a la estimulación visual y fantasiosa en términos del aumento en los niveles de testosterona, la cual, a su  vez, regula el ritmo de producción de semen. Los jóvenes aprenden acerca de la relación entre las fantasías y la  excitación, y que el deseo sexual se vuelve más fuerte cuando el volumen de semen alcanza un nivel crítico. Ellos  aprenden que, en la ausencia de eyaculación, el reservorio que contiene el semen se vaciará en forma natural, ya sea  por medio de la emisión nocturna o por la orina.

Ambos discuten las implicaciones de poseer el poder de convertirse en padres, la manera como se perciben a sí  mismos como hombres y mujeres, y la forma como se relacionan sexualmente con sus amigos, su familia, enamoradas,
enamorados y Dios. Hay un equilibrio entre el aprendizaje de los hechos y el impacto de estos hechos sobre ellos en  tanto personas racionales, emocionales y espirituales.

Al mismo tiempo que se les pide a las jóvenes que reconozcan sus señales mucosas también les pedimos que hagan un registro de sus sentimientos, altibajos emocionales etc., y vean la posible relación de estos sentimientos con sus ciclos. Además algunas veces cuando el grupo de chicas es muy joven puede que algunas de ellas todavía no hayan  comenzado a menstruar por lo que ellas solo hacen el registro de las emociones y así no se sienten marginadas mientras sus compañeras registran sus ciclos. También con los chicos intentamos que registren sus emociones diarias (brotes de agresividad…) y que traten de relacionarlos con sus ciclos diarios de testosterona pero la experiencia nos dice que los chicos toman muy poco interés en esto por lo que no le dedicamos mucho tiempo con ellos, sin embargo a las chicas el registro de sus ciclos es una de las partes que más les gusta del programa.

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El gran reto educativo es que el joven haga suyo, la sexualidad que nace en el joven sin pedirle permiso. La sexualidad es un componente esencial de la persona humana, en la sociedad actual tiene una gran importancia la cultura del cuerpo, con sus aspectos positivos y negativos. Es positivo el hecho de que se valora el cuidado del cuerpo, se luche contra su degradación, se rechace la tortura y la pena de muerte, se trabaje contra la manipulación de órganos y se defienda una sexualidad plena, pero también tiene aspectos negativos, tales como: se reduce el cuerpo a un mero  reclamo publicitario, se compra y vende el cuerpo, se separa el sexo del afecto y se banaliza el lenguaje del cuerpo.

Todo esto induce a unas pautas de comportamiento sexual en el sentido de que hay una reducción de lo sexual a lo  genital, se busca en todo momento la ambigüedad en la diferenciación sexual y se incita a lo instintivo y se justifican o se evitan las consecuencias.

En resumen las pautas perseguidas son que el único fin del sexo sea el placer y que este placer no suponga riesgo ni responsabilidad alguna.

Todo ello no hace que nuestros jóvenes se sientan más felices, sino que al contrario se frustran con una realidad sexual que no se corresponde con la naturaleza de la persona.

Ante la situación actual a nuestra juventud, desde diversas instancias, se le hacen las siguientes propuestas:

1.- Prohibir totalmente ciertos comportamientos, imponiéndose “desde fuera” sin dar razones que involucren la capacidad de reflexión crítica, ni la capacidad de informarse.

2. Facilitar anticonceptivos: De este modo se separa totalmente el acto sexual de sus consecuencias naturales, quitándoles el peso de una responsabilidad.

Ambas propuestas han demostrado ampliamente su inefectividad ya que ninguna de las dos afronta una de las tareas más importante del desarrollo del joven: la integración de la recientemente desarrollada capacidad sexual con la personalidad total del joven como hombre y mujer.

Ambos enfoques son inherentemente no educativos.

Ante la educación de la sexualidad hay padres que prohíben tajantemente “ciertos temas” o bien se evaden y los ignoran, como consecuencia de ambas posturas los jóvenes crecen desorientados y con dudas, dudas que resolverán ¡por supuesto! a veces en el momento menos oportunos, por la persona menos indicada y con una información seguramente no del todo correcta. Más vale llegar 15 minutos antes que un segundo tarde.

Esto se traduce también en dos posturas educativas: “la vida misma educara a nuestros hijos, sin necesidad de la intervención de los adultos” y “es mejor que otros más especializados se encarguen de la educación de mis hijos. La realidad tal y como se ha comentado anteriormente es que no sólo es posible que los padres eduquen a los hijos, también sexualmente, sino que es una necesidad vital.

Son necesarios algunos aspectos a tener en cuenta a la hora de evaluar y elegir un programa de educación afectivo-sexual que nos pueda servir de alternativa frente a los poderosos programas, ya en uso y favorecidos por instancias oficiales en todos los países con la participación de conocidas organizaciones internacionales.

Estos criterios nacen de la convicción que el fundamento de la educación es la realidad. Y cuando se aprende a reconocer en el propio cuerpo los signos de la fecundidad y de todos los fenómenos que la acompañan, vemos cómo miles y miles de jóvenes de numerosos países del mundo entero descubren con asombro que todo lo humano está interrelacionado en lo más hondo, hasta comprobar que la plenitud de la persona humana corresponde a la profundidad del deseo abrigado por su propio corazón.

1. Un programa tiene que ser “abierto”, en el sentido que pueda responder a las preguntas de cualquier grupo de  adolescentes, independientemente del nivel cultural, económico o religioso.

2. Un programa de educación de la afectividad y de la sexualidad tiene que educar a los jóvenes a percibir la sexualidad como una totalidad orgánica que implica todas las dimensiones de la propia experiencia humana: razón, libertad, afectividad, superando la corriente que separa la dimensión afectiva de las exigencias de la corporeidad, y corrigiendo la idea errónea de que las acciones de un sujeto sólo pueden tener una resonancia externa, pero no acarrean consecuencias para la dimensión psíquico – afectiva.

3. Tiene que responder a la búsqueda de tantos adultos (en primer lugar los padres y maestros), seriamente preocupados por la tarea educativa, que sienten la urgencia de ayudar a las nuevas generaciones a redescubrir el valor de la propia sexualidad, pero no entendida como un mero recurso cuyo manejo hay que conocer, para utilizarlo con las menores consecuencias posibles, sino más bien como un don y una riqueza que requieren cultivo a través de una verdadera educación sexual, cuidadosa de la totalidad de la persona.

4. Un programa de educación de los jóvenes para la afectividad y la sexualidad y para el amor, presupone una adecuada comprensión del misterio de la persona humana, una antropología muy definida, que hoy en día se ve ampliamente abandonada por la cultura dominante en la que estamos inmersos.

5. En todo programa hay que encontrar una respuesta articulada a un problema central de doctrina y de praxis pedagógica: la relación entre los afectos y la razón. Vivimos en un contexto donde la afectividad queda cada vez más separada de la racionalidad. ¿Es posible educar para una afectividad razonable y para una razón aleccionada por la  experiencia? Se trata de una pregunta teórica y práctica a la vez. La respuesta clásica y cristiana es la siguiente: Sí, es posible. La realización de una afectividad razonable y de una razón experimentada constituye justamente la  virtud. Estos mismos planteamientos pueden hacerse también desde un discurso acerca de la educación para la libertad: ¿coinciden, o no, libertad y espontaneidad?15 Lo que importa es por lo tanto mostrar cómo una adecuada educación de la afectividad y de la sexualidad abre el camino para la realización humana dentro de aquella síntesis de afección y razón que está exigida por la verdad y por el bien de la persona humana.

6. Cambiar comportamientos sólo es posible por una adhesión libre a razones reconocidas en su fundamento profundo. Estas razones tienen en el adulto un invalorable referente de propuestas, que los chicos y las chicas podrán verificar personalmente durante un periodo de tiempo.

7. Sería necesario que el adulto acompañe a los jóvenes sosteniendo su libertad; que el proceso se desarrolle en un conveniente espacio de tiempo; y, que la actividad de grupo quede integrada por coloquios personales periódicos entre el educador y cada uno de sus alumnos.

8. Una de las afirmaciones más importantes de la visión cristiana del ser humano es que la persona se realiza verdadera y plenamente en el don auténtico de sí misma: no en el “préstamo” de sí misma a los demás, sino en el “don”. Para donarse hay que poseerse, uno no puede dar lo que no tiene. Sólo mediante la libertad puede la persona humana poseerse operativamente a sí misma16. Los programas afectivo-sexuales deben hacer posible que los jóvenes puedan ser educados para la libertad, que jamás se reduce a mera espontaneidad, sino que, más bien, da respuesta a la verdad reconocida de cara al verdadero bien.

9. Ciertamente la educación de la sexualidad se refiere sólo a una dimensión de la persona; pero es precisamente gracias a esta dimensión cómo toda la persona puede liberarse. A través de la educación de la sexualidad la persona toda se educa para el amor, en cuanto se educa para reconocer la verdad de la persona misma; se educa para la veneración y el respeto de la persona del otro. Es esta veneración lo que permite distinguir entre lo que es verdaderamente bueno de lo que es simplemente deseable.

10. La educación sexual debe ser: veraz, conservando el misterio, dada con naturalidad y ¡¡¡ a tiempo!!! .

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El aprendizaje de la fertilidad como una dimensión de la educación sexual ofreceun enfoque diferente. En vez de, meramente, exhortar a la castidad o de permitir una forma fragmentada de actividad sexual, el aprender acerca de la fertilidad ayuda a los jóvenes a comprender y valorar el lenguaje del entendimiento de los signos y procesos del  cuerpo, esto es distinto a moldearlo a través de persuasión externa y con el uso de anticonceptivos. El aprendizaje acerca de la fertilidad compromete toda la capacidad de aprendizaje de la persona y facilita en ella la integración  cuerpo-persona.

La experiencia nos dice que con los adolescentes no valen las clases magistrales, ni las charlas sobre sexualidad de uno o dos días, de las cuales pueden salir más o menos entusiasmados pero no se consiguen cambios de actitud.

Para conseguir los cambios de actitud en los adolescentes es necesario un acompañamiento durante un tiempo mínimo de cuatros meses y a ser posible un curso académico.

Durante este tiempo se van estableciendo lazos  entre el adolescente y su monitor/a, con lo que el joven se va sintiendo acompañado y al ir aumentando la confianza entre ellos se irá sincerando, y por tanto si existe algún problema éste podrá aflorar.

Para conseguir este acompañamiento y al mismo tiempo que se va desarrollando el programa, se van realizando entrevistas personales con los alumnos/as, una como mínimo y a ser posible dos o tres durante el curso. Estoes algo fundamental ya que el alumno/a sabe que existe total confidencialidad  en estas entrevistas y es entonces cuando aparecen sus preocupaciones y sus  miedos por lo que el monitor tiene una gran oportunidad para ayudarle.

El programa se desarrolla en sesiones de una hora semanal durante un mínimo de cuatro meses o un curso escolar, donde se van tratando los temas del currículo.

A las chicas no les gusta hablar acerca de sus funciones corporales en presencia de los chicos, ni a los chicos ventilar sus preocupaciones delante de las chicas. Por esta razón, la secuencia y el contenido de los currículos del reconocimiento de la fertilidad son específicos para cada sexo. Los chicos y chicas se reúnen por separado durante varias sesiones mientras aprenden los temas específicos de cada uno de ellos.

Estas sesiones las realizan con monitores del mismo sexo que el grupo, tenemos laexperiencia de que los jóvenes tratan los temas con mayor comodidad y sinceridad si el monitor/a del grupo es del mismo sexo que ellos/as. Una vez que los alumnos/as han cubierto los puntos básicos de la fertilidad, las últimas sesiones se realizan con el grupo mixto y con todos los monitores encargados del grupo (como mínimo un monitor hombre y otro mujer).

Es fundamental en este programa la colaboración de los padres, por lo que también se realizan talleres para ellos, y siempre necesitamos el permiso de ellos para que su hijo/a realice el curso. Pero no solo con el permiso de los padres podrá el alumno/a realizar el curso, se necesita también el consentimiento del propio alumno para participar. Si una de las dos partes no está de acuerdo, no se le permite que haga el curso. A los jóvenes se les pide que firmen una carta de consentimiento para participar en el programa adquiriendo una serie de compromisos, lo cual los estimula bastante al empezar a tomar sus propias decisiones.

La metodología empleada en las clases debe ser siempre muy activa, hay que tener en cuenta que se trabaja con  adolescentes y es muy importante que el alumno/a encuentre algo atractivo que le haga sentirse a gusto, no vale continuar el método de una clase lectiva, se debe enfocar los temas de modo que afloren sus preguntas sin inhibiciones, partir de lo que ellos saben, nunca adelantar información, siempre “sin desvelar el misterio” serán ellos los que hagan sus propios descubrimientos y vayan encontrando las respuestas a sus preguntas. Si se les da podrán hacer caso o no, pero si son ellos los que las descubren quedaran convencidos porque encuentran sus razones propias. El monitor siempre va conduciendo las respuestas de sus preguntas para hacerles llegar a la verdad de su propia sexualidad. Muchas veces se puede utilizar otra pregunta como respuesta a la de ellos, de tal forma que con los conocimientos que se les van dando sean ellos mismos los que saquen sus conclusiones y sabiendo la verdad de las  cosas serán libres a la hora de tomar sus propias decisiones.

Es primordial el diálogo, saber escuchar y respetar el turno de palabra. No se trata de realizar tareas que le supongan cargar su trabajo en casa, pero si tendrán que rellenar algunos cuestionarios, actividades, lecturas que supondránun soporte imprescindible para los talleres del programa.

Para mantener la atención de los jóvenes durante las clases se emplean distintas técnicas como por ejemplo la lluvia de ideas sobre los temas a tratar, también encuestas y formularios que van rellenando y después se ponen en común para llegar a las conclusiones. Cuando hay que explicarles los sistemas reproductores se utilizan presentaciones en power point para que lo comprendan mejor, perosobre todo es importante que se vayan dando cuenta que en estas  explicaciones está la verdad de todos los cambios que a ellos les están ocurriendo en esos momentos, por lo que al mismo tiempo que les explicamos las partes de los sistemas reproductivos van descubriendo el porque de estos  cambios.

Otra técnica muy utilizada con los jóvenes es la pedagogía teatral, esto es algo que les gusta mucho y que les hace  ponerse en situaciones reales ya que son ellos mismos los actores. Son “teatrillos” sencillos que ellos mismos  representan y con los cuales además de divertirse también aprenden. Esta técnica se puede emplear por ejemplo para explicar el ciclo menstrual (cada uno de ellos se convierte en hormona, folículo, cuerpo lúteo, hipotálamo…) y  también cuando se tratan con ellos los temas sobre asertividad, en los que les enseña técnicas para aprender a decir no ante la presión de grupo.

También al tratar los temas sobre medios de comunicación y como éstos pueden influir en su idea sobre la sexualidad, se les pide a los/as chicos/as que analicen determinados anuncios, revistas, series de televisión, música etc… y  después saquen sus propias conclusiones. Como puede verse siempre se trata de que sean ellos los que saquen sus   conclusiones, solo así se conseguirá que lo integren en sus vidas.

Otra metodología empleada con las chicas en este programa es enseñarles a observar sus señales mucosas como parte de las actividades ordinarias del quehacer diario, por lo que les damos unas cartillas de observación donde les pedimos que apunten a diario esas sensaciones y vayan entendiendo su significado. Las adolescentes aprenden a distinguir entre los patrones mucosos que acompañan a la ovulación de los patrones que ocurren cuando no está ocurriendo. Ellas vienen a saber sí están ovulando y cuándo la mayoría de las jóvenes necesitan observar sus patrones  mucosos durante dos o tres meses antes de poder integrarlos cognitiva y efectivamente. Antes de que esta integración ocurra, la menstruación, el moco cervical y la fertilidad son percibidas como realidades inconexas. Mantener un  registro personal de los síntomas une las piezas, lo que, a su vez, ayuda a las jóvenes a reconocer la vinculación que existe entre las relaciones sexuales y la procreación. Esta percepción va en contra de los mensajes que los medios de comunicación social repiten todo el tiempo, en los que no dejan de separar la actividad sexual de la procreación; de este modo, dichos mensajes refuerzan la tendencia que la gente joven tiene de negar la propia vulnerabilidad. Las  jóvenes también aprenden acerca del hombre y cómo funciona su sexualidad.

Los jóvenes aprenden acerca de sí mismos, así como acerca de las jóvenes. Ellos toman respuesta de su conciencia  fisiológica a la estimulación visual y fantasiosa en términos del aumento en los niveles de testosterona, la cual, a su vez, regula el ritmo de producción de semen. Los jóvenes aprenden acerca de la relación entre las fantasías y la  excitación, y que el deseo sexual se vuelve más fuerte cuando el volumen de semen alcanza un nivel crítico. Ellos  aprenden que, en la ausencia de eyaculación, el reservorio que contiene el semen se vaciará en forma natural, ya sea  por medio de la emisión nocturna o por la orina.

Ambos discuten las implicaciones de poseer el poder de convertirse en padres, la manera como se perciben a sí  mismos como hombres y mujeres, y la forma como se relacionan sexualmente con sus amigos, su familia, enamoradas, enamorados y Dios. Hay un equilibrio entre el aprendizaje de los hechos y el impacto de estos hechos sobre ellos en tanto personas racionales, emocionales y espirituales.

Al mismo tiempo que se les pide a las jóvenes que reconozcan sus señales mucosas también les pedimos que hagan un registro de sus sentimientos, altibajos emocionales etc., y vean la posible relación de estos sentimientos con sus ciclos. Además algunas veces cuando el grupo de chicas es muy joven puede que algunas de ellas todavía no hayan  comenzado a menstruar por lo que ellas solo hacen el registro de las emociones y así no se sienten marginadas mientras sus compañeras registran sus ciclos. También con los chicos intentamos que registren sus emociones diarias (brotes de agresividad…) y que traten de relacionarlos con sus ciclos diarios de testosterona pero la experiencia nos dice que los chicos toman muy poco interés en esto por lo que no le dedicamos mucho tiempo con ellos, sin embargo a las chicas el registro de sus ciclos es una de las partes que más les gusta del programa.