Llamados al amor – Archimadrid
Este amor, don de Dios que nos hace parecidos a Él, nos dirige hacia el cumplimiento de su firme promesa: la plenitud de nuestro ser, de nuestra felicidad, de nuestro amor. Ahora gozamos sólo de un anticipo, pero nos basta para mantener vivo el deseo sincero de alcanzarla.

Necesitamos ayudarnos a reconocer los signos del amor de Dios, recordarnos que Dios nos hace sujetos activos en la historia que Él quiere vivir con la humanidad. ¿Cómo ayudarnos a darnos más cuenta de los signos del amor de Dios?

Con nuestras acciones buscamos siempre colaborar en el cumplimiento de aquella promesa de plenitud.
Cuando vemos que el amor fracasa a nuestro alrededor, y también en nosotros mismos, necesitamos tener la certeza de que la llamada de Dios es firme y su amor es fiel. ¿Cómo cultivar la esperanza en nuestro amor?

Todos necesitamos ser ayudados en el aprendizaje del amor, para poder llegar a la madurez de una entrega libre y a ser capaces de descubrir la verdad de este amor hermoso. Sólo se puede enseñar a amar amando y es, precisamente, la familia el lugar ineludible para ello, escuela de humanidad y de amor. ¿Cómo cultivar en el matrimonio, en la familia, el deseo del amor auténtico?