DESCARGAR PDF: El programa Teen Star para la educación afectivo-sexual

Hemos visto anteriormente que tanto la cultura dominante como el pecado son dos handicaps importantísimos para amar, pero aun siendo estos importantes, lo trascendente es que el hombre creado para amar no tiene la integración necesaria de sus diferentes niveles (corporal, afectivo y espiritual) para conseguirlo de manera natural.

Lo que pretendemos educando para el amor es ayudar al niño a que integreencaje- armonice-  acople su ser persona con sus distintas dimensiones.

El hombre no es unión sino unidad. No es la unión de la biología, psicología y espíritu, sino una unidad de estas tres facetas, y la maduración consiste en la ordenación de las tres hacia el bien.

El hombre es un ser sexuado desde el momento de la concepción y ama bien como hombre bien como mujer, utilizando su cuerpo como ser corpóreo que es, cuerpo que encierra un misterio. “Camino elegido por Dios para permitir a la creación entera que manifieste a la creación entera que su ser es un don y su finalidad entregarse”. “El cuerpo y sólo él es capaz de hacer visible lo invisible:
lo espiritual y lo divino”. El cuerpo tiene su propio lenguaje y ese lenguaje expresa a la persona en su totalidad.

Descripción:  – La profesora Mercedes Alenza y el doctor Paulino Castells asisten a un programa de radio para responder a las preguntas que los jóvenes les formulan sobre la sexualidad humana. Preguntas tan trascendentales como: ¿qué es amar?, ¿cómo es el amor entre un hombre y una mujer?, ¿qué significa enamorarse?, ¿puede haber un verdadero amor entre dos personas jóvenes o adolescentes?, ¿es distinta la manera de querer de un chico y de una chica?, ¿amor es igual a sexo?, ¿es bueno tener relaciones prematrimoniales para conocerse mejor?

A lo largo del programa, van quedando claras estas y otras cuestiones: que el secreto de la felicidad es amar y saberse amado, que hay que querer a la persona entera (alma, corazón y cuerpo), que quien busca en el sexo lo que sólo puede dar el verdadero amor, queda defraudado porque el amor no es igual al placer.

Las altas cifras de embarazo adolescente y la cada vez más temprana edad de iniciación sexual es una preocupación de la sociedad y también de la Iglesia, que busca el desarrollo pleno de cada persona. La mayoría de las iniciativas propuestas para hacer frente a este problema suelen ser reductivas o concentrarse exclusivamente en soluciones técnicas para evitar embarazos no deseados o transmisión de enfermedades. Sin embargo, la Iglesia cree que la respuesta a este desafío no puede reducirse a una mera instrucción de métodos anticonceptivos y profilácticos, sino a una formación integral de cada persona, que dignifique su condición humana, que le enseñe a amar y ser amado.

La base de este planteamiento formativo está contenida en el nuevo libro del Área Educación de la Conferencia Episcopal de Chile, “Para Amar y Ser Amado. Fundamentos para una auténtica educación en el amor”.

“El texto busca sentar las bases para una educación que conduzca a hombres y mujeres a una vivencia madura de su afectividad y sexualidad. Desea ser un instrumento que ayude a enfrentar la urgente tarea de educar para el verdadero amor, la que principalmente recae sobre la familia, que recibe el apoyo del colegio, y orienta a los hijos e hijas al camino de la verdadera libertad y del verdadero amor”, explica Monseñor Carlos Pellegrin, Obispo de Chillán y Presidente del Área Educación de la Conferencia Episcopal, en el libro.

El texto, de 95 páginas,  tiene  como autora principal a la doctora Pilar Vigil, profesora de la Facultad de Ciencias Biológicas, quien por más de 18 años ha trabajado formando adolescentes, en Chile y el extranjero, para una educación integral para el amor, y como coautores a Felipe Herrera, Pilar del Río, Manuel Cortés y Edgardo Fernández.  “Pretendemos mostrar cómo una adecuada educación de la afectividad y la sexualidad abre el camino para la realización humana dentro de una síntesis en la que participen la razón y la voluntad, exigida por la verdad y por el bien de la persona”, señala  Pilar Vigil, y agrega que “la idea es ayudar a que los jóvenes, hombres y mujeres, tomen conciencia progresiva del valor que tiene la verdad en cualquier experiencia sexual y de la necesidad de vivir esta experiencia como una elección responsable de la propia libertad”.

El libro está dividido en siete unidades: Para amar y ser amados, Cuerpo y alta: totalidad unificada, Alteridad e identidad personal, El don de la fertilidad ¿salud o enfermedad?, Sexualidad, un modo propio de ser, Vocación esponsal: don de sí, un llamado para todos, y El desafío de educar.