DESCARGAR pdf: El programa Teen Star para la educación afectivo-sexual

a) Mejorar la identidad propia y la autoestima: los jóvenes necesitan saber quiénes son. Se les invita a preguntarse y tomar conciencia que son criaturas libres pero limitadas, creadas por un creador. Ello hace que tengan presente su calidad única e irrepetible de persona querida por Dios. Del mismo modo se percibe el valor y dignidad de toda vida humana.

b) Valorar su libertad y capacidad de decisión: informar a los jóvenes acerca de su libertad y responsabilidad respecto de sus opciones. El autodominio es un valioso fruto que se nutre de autoconocimiento y educación con respecto a sí mismos y del otro.

c) Desarrollar en los jóvenes el respeto por el don de la vida: la vida humana es un don recibido para ser a su vez dado. Solo aquellos jóvenes que valoren su propia vida podrán entregarla como un don a otras personas. Si el joven se desprecia a sí mismo, despreciará la vida y no verá en su posible entrega un valioso don.

Entendemos que la educación sexual puede ser de ayuda si:

– Tiene en cuenta a los padres y los hace partícipes de los pasos que se van dando.
– Tiene en cuenta al joven o a la joven, les ayuda a conocerse mejor, cuales son sus realidades biológicas, psicológicas.
– Tiene una hipótesis de significado sobre aquello de lo que se habla.
– Se plantea de tal modo que se acompaña al joven en este camino educativo.



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