descargar PDF: Llamados al amor – Archimadrid

Después de escuchar la Palabra de Dios comprendemos mejor cómo el amor es la gran vocación de todo hombre, cómo el amor del matrimonio está   llamado a ser incondicional, exclusivo, definitivo, corpóreo, porque es  signo del amor de Cristo y la Iglesia. Dejemos que crezca en nosotros el  deseo de superar las dificultades -¡cada uno las conoce bien!- que nos   impiden amar sinceramente. ¿Qué actitudes deben cultivar en la práctica los esposos cristianos, para que su amor sea un reflejo del amor de Cristo a la Iglesia? ¿Cómo puede la comunidad cristiana ayudarles a amarse según el Evangelio? Los que creemos en un amor total, definitivo y fecundo, ¿cómo podemos difundirlo en la sociedad?



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