1.- La adquisición por parte del estudiante de una formación avanzada, de carácter especializado y multidisciplinar, orientada a la especialización profesional en educación de la sexualidad.

2.- Poseer y comprender conocimientos que aporten una base u oportunidad de ser originales en el contexto de la oferta educativa y asistencial en el área de educación de la sexualidad.

3.- Conformar una base profesional y especializada en educación de la sexualidad que fundamente en el ámbito educativo, social y sanitario la cultura de la vida desde una genuina perspectiva de familia.

4.- Que los estudiantes sepan aplicar los conocimientos adquiridos y su capacidad de resolución de problemas en entornos nuevos o poco conocidos dentro de contextos más amplios (o multidisciplinares) relacionados con su área de estudio, tales como programas de educación alternativos, educación de adultos, codesarrollo, ayuda al desarrollo o relaciones internacionales.

5.- Que los estudiantes sean capaces de integrar conocimientos y profundizar en su área de especialización para ofertar su capacitación a través de vehículos de comunicación novedosos.

6.- Que los estudiantes sepan comunicar sus conclusiones -y los conocimientos y razones últimas que las sustentan- a públicos variados y a colegas y gestores de centros educativos y centros sanitarios o socio-sanitarios.

7.- Que los estudiantes posean las habilidades de aprendizaje que les permitan continuar estudiando y profundizando en las enseñanzas recibidas.

Jaime Urcelay: De Educación para la Ciudadanía a Educación Sexual Obligatoria jurcelayr

Invitado por Burgos Educa en Libertad, el presidente de Profesionales por la Ética, Jaime Urcelay, imparte en Burgos una conferencia, en la que prestará especial atención al adoctrinamiento ideológico sobre el aborto que intenta imponer el Ejecutivo en las escuelas a través de la nueva Ley del Aborto.

El larguísimo nombre de la nueva Ley Aído -Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo- ha hecho que, algunas veces por economía del lenguaje y otras por pura pereza, la sociedad acabe refiriéndose a ella como la nueva ley del aborto’. Pero esa, la de convertir el delito del aborto en un derecho, es sólo una parte de la ley.

La otra se centra en la aceptación de semejante cambio a través de la educación. Para ello el Gobierno ha trazado un ambicioso plan encaminado a imponer su particular visión de la sexualidad.

La forma está clara: módulos de educación sexual obligatorios en todos los niveles educativos a cargo de personal ajeno al centro (enfermeros y farmacéuticos principalmente, pero también psicólogos y sexólogos).

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Reflexiones, alegrías y tribulaciones de un padre objetor a Educación para la Ciudadanía

Ahora, educación sexual por decreto

Ahora, educación sexual por decreto mujer

Hace año y medio advertíamos como la batalla por la imposición o modificación de la Educación para la Ciudadanía era la piedra de toque para detener o dar alas al proyecto totalitario del gobierno. Un gobierno que, sorprendido por la falta de resistencia de instituciones y estamentos que han optado por “adaptarse a los signos de los tiempos” y emprender estrategias “más inteligentes” y menos frontales, ha encontrado el camino expedito para desplegar las medidas adoctrinadoras más audaces que son, muchas veces, fruto de la pura improvisación ante la evidente falta de resistencia de la sociedad civil y la oposición política.

A primeros de agosto, denunciamos cómo la conocida como Reforma de Ley del Aborto incluía un ambicioso plan de educación sexual impuesto desde el Ministerio de Igualdad que recorrerá todas las etapas del ciclo escolar de los alumnos.

Aunque el núcleo del Proyecto de Ley es, indudablemente, ampliar los criterios y plazos que permiten la realización del aborto, contiene, en su inspiración y su formulación explícita, una intención manifiesta de adoctrinar en los principios y consecuencias de la denominada ideología de género. Este adoctrinamiento se articula tanto en el ámbito sanitario como en el educativo: “La ley (…) prevé la adopción de un conjunto de acciones y medidas tanto en el ámbito sanitario como en el educativo.

Ciñéndonos a las propuestas que afectan directamente al ámbito educativo, a las que dedican el Capítulo III, basta una lectura de los artículos 9 y 10 para advertir que se ha previsto todo un plan de formación a fin de justificar y extender la “perspectiva de género” dentro del ámbito escolar.

El artículo 9 detalla la “Incorporación de la formación en salud sexual y reproductiva al sistema educativo.

El sistema educativo contemplará la formación en salud sexual y reproductiva, incluyendo un enfoque integral que contribuya a:

  • La promoción de la igualdad entre hombres y mujeres con especial atención a la prevención de la violencia de género, agresiones y abusos sexuales.
  • El reconocimiento y aceptación de la diversidad sexual.
  • El desarrollo armónico  de la sexualidad acorde con la personalidad de los jóvenes.
  • La prevención de enfermedades e infecciones de transmisión sexual y especialmente la  prevención del VIH
  • La prevención de embarazos no planificados.”

El artículo 10 trata sobre las “Actividades formativas.

Los poderes públicos apoyarán a la comunidad educativa en la realización de actividades formativas relacionadas con la educación sexual, la prevención de infecciones de transmisión sexual y embarazos no planificados, facilitando información adecuada a los padres y las madres.”

Este proyecto de ley conlleva, en suma, un desarrollo educativo que vulnera, de nuevo, el derecho de los padres a elegir la formación moral y religiosa de sus hijos. Bien a través de la incorporación de estos contenidos a las asignaturas de Educación para la Ciudadanía, bien a través de un tratamiento transversal, la ideología que sustenta el concepto gubernamental de “salud sexual y reproductiva” va a implantarse en las aulas como parte del proyecto adoctrinador gubernamental.

Así lo acaba de confirmar el Secretario General de Sanidad, José Martínez Olmos en declaraciones a ABC:

«el Gobierno presentará antes de fin de año su propuesta. Consensuada con las sociedades científicas, el objetivo es formar a los más jóvenes en una salud sexual responsable. Con más educación e información se busca reducir el número de embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual. Pero también romper tabúes, los que hacen que los problemas de salud sexual se oculten en la sociedad española. «Sabemos que no será fácil. La obligación por ley es la herramienta que nos permitirá abordarlo. Si no lo logramos será una oportunidad perdida», reconoció el número dos de Sanidad.
«Tenemos que contar con farmacéuticos y enfermeros para entrar en los colegios y no cargar a los profesores con cuestiones para los que no están preparados ni formados», destacó Martínez Olmos.
Educación sexual en el cole, por ley, ABC, 8 de noviembre de 2009

Cinco consideraciones a vuelapluma:

  1. Es manifiesto el objetivo de desarrollar una formación sexual en el ámbito escolar, formación que entrará de lleno en el ámbito de la formación moral, que es responsabilidad primordial de los padres.
  2. Esta “educación sexual” pretende “romper tabúes”. Se trata de toda una declaración de intenciones.
  3. La herramienta para abordar esta “educación” no es otra que “la obligación por ley”, método de imposición al que ha cogido gusto un gobierno cada vez más totalitario y menos respetuoso con los derechos y opiniones minoritarias.
  4. Como era previsible, el desarrollo legislativo contemplará que los “educadores sexuales” no sean profesores del centro, sino personal pseudosanitario impuesto por la administración educativa, de los que se están titulando centenares de hornadas amparados por asociaciones y colectivos más preocupados de transmitir ideología y “romper tabúes” que de formar a los alumnos.
  5. Finalmente, me hago una reflexión: ¿será esta la oportunidad para aunar fuerzas y detener la intromisión del Estado en los derechos de padres y centros educativos?, ¿será la gota que colmará el vaso o se convertirá en una cesión más de libertades en aras de un mal menor que, a base de amontonarse, está convirtiendo nuestra escuela y nuestra sociedad en irrespirable?

© 2009, Diario de un padre objetor. Todos los derechos reservados. Este texto puede ser citado siempre que se indique su procedencia y se enlace con su origen.