A raíz de un artículo que publiqué, recibí este email de una adolescente desconocida, con su autorización:

Ella: “Hola mi nombre es ? tengo 16 años y soy de (…), acabo de leer tu nota en el Semanario, la de EL SEXO, UN PASATIEMPO.  Tengo una duda, tengo a mi novio, bueno en realidad es  amigo con derecho o free como lo quieras llamar, hace un mes estuvimos juntos bueno ¿no o si? el chiste es q después de un beso fuimos mas allá (…) pero por x no pudimos o al menos no sentimos,  ahora mi preocupación: se q estubo mal pero a los dos nos gusto y lo vamos hacer mañana, ahora no se q hacer porq si mi mama se entera me mata…” (es textual).

Yo: Estimada ?

Si no tienes inconveniente dime qué edad tiene él. El mejor regalo que le puedes dar a tu esposo el día de tu boda es tu virginidad, o al menos tu lucha por vivir una segunda virginidad o “virginidad reciclada”. Él se sentirá contento de que te hayas guardado para él en exclusiva, aún si has caído alguna vez. También él se debe de guardar para ti, para que el amor de ambos sea más grande.

Una mala orientación puede generar sentimientos de culpa y asco hacia un acto que crea vida y donación mutua. A algo tan maravilloso lo podemos echar a perder por superficialidad. Además, los hombres acostumbran ser chismosos, presumen de las “conquistas” que hacen y dejan por los suelos la honra de sus amigas. Luego dicen: “Esa muchacha es buena onda, se deja hacer de todo. Yo no la quiero para esposa y madre de mis hijos; es sólo para pasar el rato”.

Si aprecias a ese chico, no le des ocasión “a jugar a que estamos casados”. Sería una mentira actuar como casados cuando no lo están. Si juegas con la vida, luego la vida jugará contigo. Si tu mamá es tratable y te ama, ¿por qué no plantearle tus dudas?

Dos días después:

Ella: “Hola. Mi amigo tiene 19 años y estudia el 3er semestre de carrera. Gracias por tus consejos y por las experiencias q he leído, y gracias por decirme lo de la virginidad secundaria. Tendré q empezar desde cero y sé q puedo. Ayer estuve en internet y vi q para quedar embarazada no es difícil, (…) y la verdad me da mucho temor, y a él igual…  Lo peor del caso es q es amigo de mi hermano, y pues como todo hermano es muy celoso, por supuesto mi hermano no sabe q tengo una relación con el. Pregunto: por lo q pasó con “mi novio” ¿tengo q terminar con él? GRACIAS POR TUS CONSEJOS, LOS TOMARE EN CUENTA. Y creo q voy a tener q hacer lo de la virginidad secundaria, bueno, si es q no hay bebé, y espero q no. Besos y muchas gracias”.

Yo: Me da gusto que veas que es posible una segunda virginidad, o “virginidad reciclada”. Siempre se puede volver a empezar. Lo lógico es huir de las ocasiones porque los seres humanos -¡todos!- somos frágiles, vulnerables. Lo lógico sería cortar con él -explicando que eres muy joven para ponerte en ocasión de ser madre-; más vale sufrir un poco ahora, y que sirva para tu madurez. Sin embargo, la última palabra la tienes tú, es tu vida. (…).

Al día siguiente

Ella: “pues lo de cortar como que ........... lo pensaré porque lo quiero mucho: Igual y si lo corto. Lo de la publicación me parece bien, solo que no aparezca mi nombre ni Estado, y te digo q si porque a muchas chicas le pasa lo mismo: quieren estar con su novio aunque saben q está mal. Espero q pongas lo de la virginidad secundaria, porque muchos creen q al tener relaciones (por experimentación o curiosidad), pierden todo y su autoestima queda por los suelos, y sin embargo lo de la virginidad reciclada te la devuelve (créeme, te lo digo por experiencia). Bye, seguimos en contacto”.

Yo: Piénsalo, piénsalo bien. Los adultos querríamos ahorrarle a la gente joven muchos dolores de cabeza, pero hay cosas que no se entienden hasta que no se viven en carne propia. Casi nadie experimenta en cabeza ajena. Por cierto, hay un video con muchos argumentos, llamado “El sexo tiene un precio”.¡¡Es excelente!! Lo podrías compartir con tus amigas y amigos.

Rebeca Reynaud

Se puede decir que la vida es una especie de preparatoria donde el único tema que debe aprenderse es el amor, donde las únicas calificaciones que interesan son las que se refieren a la asignatura del amor, donde la única reprobada absoluta es la de los que no aprenden a amar.

Si tu novio te pide la “prueba de amor” puedes estar segura de que se ama a él mismo, pero a ti, no te ama lo suficiente: Te quiere usar para su placer. “La persona ha de ser siempre afirmada o querida por sí misma”; nunca se le puede tratar como un medio para alcanzar placer, poder o dinero…, porque la rebajamos. En el noviazgo la entrega es espiritual, justamente porque los novios se están apenas conociendo, y no saben si sus caracteres son compatibles, si llegarán al matrimonio…  por convicción.

Las relaciones sexuales crean vínculos, así lo ha establecido la naturaleza. Si un hombre y una mujer adolescentes tienen relaciones sexuales fuera del matrimonio, están creando vínculos muy fuertes, y conllevan la posibilidad de ser padres.

Los jóvenes no comprenden porqué es tan dolorosa la separación cuando han tenido relaciones sexuales. Desconocen que las relaciones sexuales son vinculantes, es decir, crean fuertes lazos, propios del matrimonio. Si ese noviazgo es limpio, el matrimonio será más sólido.

Cada ser humano es mucho más que un evento fisiológico, es más que una combinación de informaciones. Cada existencia humana entraña una novedad de ser, que no se da en las demás criaturas. Cada persona es única e irrepetible. Si comparamos al hombre y a la mujer con los demás seres, advertimos de inmediato su superioridad, por el lenguaje, la cultura y su dominio sobre las cosas.

Occidente está en peligro de muerte si el amor fracasa. Esta es la enfermedad que nos consume, porque la salud verdadera sólo reside en la persona que es capaz de amar…, y se está olvidando cómo amar. El único problema realmente importante en la vida es éste: aprender a amar. No es fácil perseguir realmente el bien del otro. Sin embargo, el ser humano es capaz de poner entre paréntesis su conveniencia cuando ha aprendido a amar.

El ser humano ha sido llamado a la vida para amar; tiene la capacidad, la tendencia y la necesidad de amar. Sin embargo, un factor poderoso actúa dentro de él que le impide amar, e incluso entender en la práctica la naturaleza verdadera del amor: el egoísmo.

La vocación fundamental de la persona humana es el amor. El hombre permanece para sí mismo un ser incomprensible si no se le revela el amor. Sólo la persona puede amar y sólo la persona puede ser amada. El amor es una exigencia ética de la persona, y es un sentimiento tan maravilloso, que se ha de guardar celosamente para que no lo robe quien no lo va a apreciar.

Ante todo el amor es cuestión de conocer y de querer; sin embargo, fácilmente se le hace depender de los sentimientos o de caricias físicas que constituyen el nivel más superficial del amor. Amar significa dar y, en la práctica, vemos que es difícil que el amor esté libre de cálculos. Amar implica sacrificarse, implica respetar a la mujer amada… Y si algunos varones no lo hacen es porque no saben amar.

El joven libertino se mueve a impulsos de sus apetencias y reduce las otras personas a medios para sus fines egoístas. Esta conducta le lleva a la destrucción de su personalidad, o, dicho en lenguaje religioso, a su condenación.

Lo malo de mucha gente no es su falta de ideas, sino el exceso de confianza en las pocas que tienen.