Los métodos de reconocimiento de la fertilidad junto con la continencia periódica constituyen una forma sana y responsable de entender y vivir la sexualidad.

Los métodos de reconocimiento de la fertilidad y el autodominio están al servicio y son exigencias de la paternidad responsable porque como leemos en HV 10: “En relación con los procesos biológicos, paternidad responsable significa conocimiento y respeto de sus funciones; la inteligencia descubre, en el poder de dar la vida, leyes biológicas que forman parte de la persona humana. En relación con las tendencias del instinto y de las pasiones, la paternidad responsable comporta el dominio necesario que sobre aquellas han de ejercer la razón y la voluntad. En relación con las condiciones físicas, económicas, psicológicas y sociales, la paternidad responsable se pone en práctica ya sea con la deliberación ponderada y generosa de tener una familia numerosa ya sea con la decisión, tomada por graves motivos y en el respeto de la ley moral, de evitar un nuevo nacimiento durante algún tiempo o por tiempo indefinido. La paternidad responsable comporta sobre todo una vinculación más profunda con el orden
moral objetivo, establecido por Dios, cuyo fiel intérprete es la recta conciencia. El ejercicio responsable de la paternidad exige, por tanto, que los cónyuges reconozcan plenamente sus propios deberes para con Dios, para consigo mismo, para con la familia y la sociedad, en una justa jerarquía de valores.”

Existen métodos directos para conocer la fertilidad de uso en clínica: ecografía y medición de hormonas en sangre. Pero hay también métodos para reconocer la fertilidad indirectos porque se basan no en la medición directa de las hormonas sino en la observación de los efectos de esas hormonas. Entre los métodos indirectos para reconocer la fertilidad se encuentran 1) los monitores o medios técnicos: PERSONA, BIOSELF, CLEARPLAN…y 2) los métodos para reconocer la fertilidad tradicionales: Billings, Sintotérmico y Método de la temperatura basal. De estos tres últimos vamos a hablar en este apartado titulado: Métodos de Reconocimiento de la Fertilidad y Sexualidad.

Su rigor científico es innegable. Vienen estudiándose durante décadas y su elevada eficacia ha sido ampliamente demostrada.

Se basan en la observación de signos o síntomas biológicos que tienen lugar en la mujer durante su ciclo ovárico. Con la observación de estos signos, la mujer puede reconocer cuándo se encuentra en un periodo fértil o infértil de su ciclo (el hombre en condiciones normales produce espermatozoides de forma continua pero la fecundación y concepción solo es posible durante el periodo fértil de la mujer).

El periodo fértil del ciclo ovárico se determina analizando lo que está sucediendo en el ciclo actual, mediante auto-observación e interpretación de los cambios cíclicos, principalmente de la secreción del moco cervical y de la temperatura basal.

Los métodos de reconocimiento de la fertilidad tradicionales son fáciles y seguros para distinguir esos periodos de fertilidad e infertilidad en la mujer.

Hablamos con José Pérez Adán, uno de los fundadores del IVAF junto con las doctoras Ana Otte y Concepción Medialdea, con ocasión del inicio de los cursos especiales para profesores sobre el programa SABE, que tienen lugar para todo el mundo a través de Internet y en la modalidad presencial en la sede del instituto Juan Pablo II en Valencia.

USTEDES ACABAN DE PUBLICAR UN MANUAL ESPECÍFICO SOBRE LOS CONTENIDOS DEL PROGRAMA SABE, ¿PODRÍA DECIRNOS QUÉ REPRESENTA ESTA APORTACIÓN PARA LA EDUCACIÓN ESCOLAR?
- El Curso de Educación de la Sexualidad para Adolescentes (Programa SABE) es un manual de referencia básico en la materia para los profesores de secundaria, y es también idóneo para padres, monitores de jóvenes, y centros de formación y ocio de adolescentes. Nuestro libro es fruto de la experiencia de muchos años de trabajo en varios países al servicio de los padres y profesores que quieren dar a sus hijos y alumnos una formación en la responsabilidad, en la lealtad, en la solidaridad y en el respeto a los demás, enmarcando el propio desarrollo sexual en este contexto. Nuestro libro era una necesidad: no disponemos en el panorama editorial español de algo parecido. Los profesores de los colegios donde los padres quieren una formación de la sexualidad que lleve a sus hijos a una vida familiar feliz, hace tiempo que nos estaban pidiendo algo parecido, y, la verdad, estamos muy contentos con el resultado.

¿PODRÍA RESUMIRNOS BREVEMENTE EN QUÉ CONSISTE EL PROGRAMA SABE?
- El programa SABE tiene tres pilares fundamentales: ciencia, prudencia y continencia. Ciencia para ilustrar al profesor y al alumno en los fundamentos del desarrollo psicológico y biológico humano. Prudencia para tener todos los elementos de juicio a la hora de decidir y proponer la conducta adecuada. Y continencia para apostar por la responsabilidad sexual que implica saber esperar por buenas y sólidas razones. La metodología peculiar del programa SABE proporciona al profesor una ayuda indispensable
para conducir el curso de educación de la sexualidad en el aula de manera sencilla, ágil y con el máximo rigor científico.

POR ÚLTIMO, ¿QUÉ OPINA DE LAS PROPUESTAS DE EDUCACIÓN SEXUAL DE LAS SUCESIVAS CAMPAÑAS LANZADAS DESDE ORGANISMOS PÚBLICOS?
- Mire, esas campañas están huérfanas de estudios científicos previos y el resultado es que fomentan lo que en teoría pretenden evitar: la incitación sexual temprana, la promiscuidad, y las enfermedades de transmisión sexual. Ante ello, los padres están indefensos pues esas campañas se llevan a cabo con el dinero de los padres, es decir, con dinero público. Nuestro instituto, por el contrario, ha desarrollado su trabajo generando su propia financiación desde el ámbito privado y con mucho sacrificio y empeño. Podemos decir que somos genuinamente independientes y libres: a nosotros nadie nos paga por decir lo que decimos. Y nos parece que esto es fundamental para hacer ciencia: que no haya intereses creados para llegar a un tipo determinado de resultados. Nosotros estamos del lado de la ciencia, que es el lado de la continencia, del saber esperar, de la formación del carácter, del conocimiento de la propia fertilidad; quienes diseñan las campañas públicas de educación sexual están en otro lado.